Últimos temas
» Historia 2017
Sáb Mayo 13, 2017 9:08 pm por You´re Desitny

» Confesionario 7u7
Jue Mar 09, 2017 9:31 pm por Kim Heechul

» Idols Pleasures {Elite}
Jue Ene 28, 2016 10:06 pm por Invitado

» Save in my hands Δ Seo Joo Hyun
Jue Ago 06, 2015 1:11 pm por Seo JooHyun

» We'll become silhouettes in the end Δ Seo Joo Hyun
Sáb Jun 20, 2015 11:10 pm por Seo JooHyun

» Breaking the habit [ REAPERTURA || ÉLITE ]
Vie Mar 20, 2015 10:09 am por Invitado

» Make Your Move {Afiliación Hermana}
Mar Dic 30, 2014 4:22 am por Invitado

» ▬ 10 post antes de que postee un chico
Dom Dic 28, 2014 4:01 pm por ChunJi

◙ Bienvenidos ◙
Bienvenid@ a Korean Destiny antes conocido como "Korean Dreamers" nació un Miér 27 Oct 2010, y desde ese momento lo primordial era concentrar un foro donde su temática principal estuviera rodeada por el genero musical que se habre paso a escala mundial, el K-Pop, ahora este funge como un centro para que aquellas personas que comparten una misma afición, la tematica del foro ambientada en la guerra de compañías, desea que sus usuarios tengan pleno conocimiento de las reglas por eso se les pide leer cada una de ellas con detenimiento para evitar malos entendidos en el futuro.
◙ STAFF ◙
Kim Taeyeon
Administradora Principal
MPPerfil
Kim Jaejoong
Administrador Inactividad
MPPerfil
Shim ChangMin
Administrador Afiliaciones/Diseño
MPPerfil
Jung Nicole
Moderadora Principal
MPPerfil
Kim YooJung
2da Moderadora
MPPerfil
Bang MinAh
3ra Moderadora
MPPerfil

Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Mensaje por Jung YunHo el Miér Oct 10, 2012 4:47 am

El haber sido invitado con pleitesía a uno de los eventos más importantes de la industria cultural, la apertura del festival de cine Blue Dragon, ofrecida por el presidente de dicha organización, era gratificante para mí, más teniendo en cuenta que a este solo asistía una lista bastante limitada de invitados especiales. Semanas atrás no me hubiese motivado a asistir a ningún sitio, estaba tan sumido en mis preocupaciones que parecía no tener más atención sino era exclusivamente para el trabajo, algunos podían verme como un adicto a ello y no les culpaba, puede que hasta tuviesen razón, porque si, lo era, amaba lo que hacía y en cada proyecto ponía todo mi empeño por realizarlo de la mejor manera. Sin embargo, aunque eso fuese cierto, la realidad era que quería saturarme de lo que fuese con tal de no tener tiempo para pensar en la suma de problemas que habían en mi vida.

Por lo menos rescataba que hace días me había tomado un día libre para dedicárselo completamente a YoungSoo, debía aceptar que lo tenía un poco apartado y todo por mi atención a asuntos de la agencia, cosa que no me perdonaba y estaba poco dispuesto a encerrarme en mi mismo dejando de lado a las personas que representan demasiado en mi vida. El niño a lo mejor no alcanzaba a imaginar el nudo que se formaba en mi garganta cada que me preguntaba por Jiyeon y me decía cuanto la extrañaba, sabía que apreciaba a BoA pero el menor evidentemente se inclinaba más hacia la Park. ¿Y qué le iba a decir? Antes reprimía mi furia cada que ese tipo de preguntas salían de sus labios, porque me lastimaba siquiera escuchar aquel nombre, ver alguna fotografía o escuchar alguna canción de D-amond. Era demasiado duro para mí, y si, durante mucho tiempo me hice el indiferente pero en el fondo seguía torturándome con sus recuerdos, con lo dolorosa que había sido nuestra separación y suponía que si lograba salir de ese infierno en el que me había dejado hundido podría considerar mi triunfo. Pero lo cierto era ¿a qué podía llamar triunfo? ¿A casarme inútilmente aferrándome a la idea de llegar a amar algún día a BoA? ¿O a creer que mi odio hacia Jiyeon no se vería repercutido nunca por una verdad que ni en mis peores pesadillas llegué a esperar saber? Cada vez me convencía más del error que había cometido, pero, desafortunadamente no es como si tuviese un camino fácil, por donde quiera que girase encontraba espinas amenazando con atravesarme y acabar con lo poca estabilidad que tenía. No quedaba otra opción que esperar.

A lo largo de mi vida había superado todo tipo de crisis e impedimentos para alcanzar mis metas, pero con esfuerzo y dedicación logré vencerles, por supuesto, también con ayuda de mis amigos y compañeros. Sin ellos tal vez no fuese quien soy hoy día, profesionalmente hablando, todos y cada uno de nosotros éramos una sumatoria de virtudes y defectos que se equilibraban a la perfección en una balanza, lo que al uno le faltaba al otro le sobraba y así era todo. Soportamos desde las más macabras humillaciones, atentados, y las mil y un trabas que nos puso SM al no querer liberarnos de su mando, entonces ¿Por qué razón debía rendirme ahora?, si bien dicen que lo que no mata te hace más fuerte, y creo que es cierto, pero esta batalla contra mí mismo era la peor, la más cruel y dolorosa.

No había noche desde mi último encuentro íntimo con Jiyeon en que me acostara y no añorase que quien estuviese acostada junto a mí fuese ella, en que mi cuerpo no pidiera sentir la calidez del suyo, en que mis labios no desearan arder al tener contacto con los de ella. ¡Maldita sea!, era una tortura. Pero no era tan ingenuo como para creer que con solo pedirle el divorcio a BoA las cosas tomarían su lugar, ahora no solo tenía que pensar en eso sino en lo fuerte que repercutiría en ambas cuando se enterasen de la hija que estaba esperando. Eso era lo que más me preocupaba, dentro de un par de meses nacería y me sentía inconforme por cómo sucedían los hechos, hubiese deseado poder darle toda mi atención pero era un asunto de oposiciones sociales que mal quiera que no, suelen destruir a una persona y no estaba dispuesto a hacer pasar una jugada así a Gyuri, sin embargo, entre cielo y tierra nada está oculto así que suponía que algún día todo saldría a la luz y los medios se enfocarían en los dos de manera negativa. Era demasiado peso encima, no solo se arruinarían nuestras relaciones sociales sino que eso desembocaría incluso con amenazar el final de nuestras carreras artísticas.

Lo peor de todo, era que ni mis amigos sabían, no me había atrevido a confesarles nada, estaba buscando un buen momento para revelarles todo, no esperaba que se lo tomaran con ligereza pues si bien era consciente de que cualquier paso en falso de uno de nosotros se vería reflejado en los resultados de nuestros trabajos finales, y en esta ocasión fui yo, precisamente el líder, quien cometió un acto que no sería bien visto por toda Corea. En fin, quería despejar mi mente y centrarme en algo distinto, aquella invitación se me hizo tentadora. No puse reparos ni mucho menos, por el contrario, había jalado la fecha casi que con añoranza, ir a un coctel, rodearme de personas importantes del medio, tener conversaciones interesantes y cordiales con mis superiores mientras de fondo se escucharía alguna melodía filarmónica despertaba mi interés. Había llegado aquella tan esperada noche, tras haber acabado temprano mis labores en la agencia me dirigí a mi casa, descansé un rato antes de proseguir a bañarme y alistarme para el evento. Vestí un elegante esmoquin negro con camisa blanca y una corbata negra que hacia perfecto juego con el traje al igual que los zapatos. Me eché perfume, no demasiado pues no quería parecer exagerado, guardé debidamente un pañuelo en uno de los bolsillos internos delanteros del saco, tomé mi cartera, las llaves del auto y salí para allá. Había quedado con BoA en encontrarnos allá, ella tenía otro asunto que atender por lo que llegaría después.

A decir verdad no tardé mucho en llegar, enhorabuena el tráfico mermaba de forma pacífica y sin problemas. En cuanto llegué estacioné el auto en el garaje del hotel, para entonces descender de este y emprender camino hacia el elegante salón que habían alquilado para la ceremonia. Pronto me hallé atravesando las puertas del salón encontrándome con una enorme sala dispuesta con mesas redondas con manteles de lino, adornadas lujosamente con cristalería fina y cubertería de plata. El lugar estaba repleto por hombres de esmoquin y mujeres elegantes y con cordiales sonrisas en sus labios. Había creído llegar temprano pero al parecer no había sido de ese modo, en consecuencia fui recibido por la miradas de todos, agachaba levemente la cabeza para saludar a la persona de turno hasta adentrarme más y al fin sentarme en mi correspondiente asiento no sin antes cruzar una que otra frase con algunos de los que consideraba “Genios” de la música y la composición o de la producción cinematográfica, había de todo allí. Pronto advertí la pista de baile que dominaba la otra mitad del salón, había un par de parejas parloteando al tiempo que se movían al ritmo de la fina melodía de los violines. Todo era tan elegante que me parecía estar en medio de una escena de una película remontada en el renacimiento, donde ese tipo de reuniones era común. Un mayor que se encontraba junto a mí llamó mi atención tocando con sutileza mi brazo para brindarme un poco de vino, asentí y tomé una copa vacía y esperé a que la llenara. Una vez lo hizo, levanté la copa y la coqué leve contra la de él, entonces me giré a medio lado y bebí un gran sorbo de vino. A decir verdad el sabor era exquisito. Mientras platicaba amenamente con el cineasta una figura a lo lejos captó mi atención, era una silueta femenina, ella se contoneaba con elegancia al andar, estaba de espalda, pero ese cuerpo podría reconocerlo desde cualquier ángulo posible, esas amplias caderas, esa tierna cintura, la curvatura de cisne de su nuca, esa larga cabellera oscura, ese par de largas y contorneadas piernas que se asomaban con demasía tras aquel corto traje, no podían ser de otra mujer más sino de Park Jiyeon. Poco me detuve a pensar qué hacía allí o más bien, por qué no me enteré de que había sido invitada, pues mi atención estaba centrada más en admirar su belleza a lo lejos que en indagar cosas que no importaban. La tentación por acercarme y hablarle era ínfima, pero debía mantener todo bajo control, no quería armar un escándalo ya de por si era un secreto a voces el hecho de que ella y yo mantuvimos una relación y que somos de la misma compañía, como para desencadenar incomodidades. Sin embargo, tal parecía que el destino se encargaba de crear encuentros propensos entre los dos, pues en cuanto menos lo imaginé la menor se acercaba acompañada de un productor hacia nosotros. El cineasta y yo nos pudimos de pie y saludamos de manera cordial, yo aún, con mi copa entre los dedos.

Mientras los mayores cruzaban palabras técnicas de su ámbito laboral, yo no apartaba mi mirada de la de Jiyeon, sabía que estaba enojada conmigo, de hecho, no me hablaba, pero también entendía las razones. – No sabía que había invitado a la señorita, YoungWan-nim – Comenté ladeando una sonrisa al productor antes de llevarme la copa a los labios. - ¿Ustedes dos… se conocen bastante? Disculpen la arbitrariedad, a veces me confundo un poco. ¿No estuvieron en una relación hace un tiempo? – Escuché que decía quien hasta entonces había sido mi acompañante. Me sorprendió un poco su comentario, mas no me sobresalté, pero que recordara con tanta noción aquello traía muchos recuerdos a mi mente. – No se preocupe. Y si, no tendría caso negarlo cuando todo el mundo puso de ello ¿verdad? – Le sonreí con sutileza y regresé la vista a Jiyeon.- Y nos conocemos, nos conocemos muy bien.- Agregué entornando mi mirada en la de ella, perdiéndome una vez más en aquel par de ojos castaños, honestamente no me di cuenta en qué momento los mayores se alejaron dejándonos solos a los dos. Carraspeé la garganta y miré hacia otra dirección. - ¿Viniste sola? – Me apresuré a preguntarle con un mohín de recelo. Vi a un mesero pasar, en vista de que se había acabado el vino de mi copa caminé un par de pasos hasta este para dejar la copa en la bandeja y entonces tomar otra. De vez en cuando miraba hacia mí alrededor buscando más rostros de conocidos cercanos en vano, con deliberado atrevimiento me acerqué a ella por detrás colocando una mano en su cintura e incliné mi rostro hacia el suyo. – Te ves hermosa.- Susurré detrás de su oreja antes de alejarme, rodearla y volver a ponerme al frente suyo bebiendo un sorbo de vino.
avatar
Jung YunHo
DBSK
DBSK

Mensajes : 522
Humor : Hot N Cold (?)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Mensaje por Park Jiyeon el Vie Ene 04, 2013 11:52 pm

Era casi un milagro que me tomara el tiempo para salir a un evento social, o mas específicamente que tuviera las ganas para hacerlo. De todas formas, la gente olvida pero no tan rápido y mi fama seguía ligeramente afectada por mi pasada desaparición lo que hacia que mis invitaciones fueran escasas y terminara en eventos en los que la gente solo quería sacarme la respuesta al gran misterio ¿donde estuve y que hice todos esos meses? o peor aun ¿Porque no estaba mas con Yunho? Claro, con todo eso de que solíamos ser una pareja adorable. Solo esa pregunta hacia que mi garganta supiera a hiel y tuviera que morderme el labio para no responderles crítpticamente que es difícil mantener una relación cuando la otra persona ya se ha casado.

De todas formas no es como si continuara molesta por ello, poco a poco había aceptado que lo nuestro no podía ser y cada vez se hacia mas fácil vivir con ello, quizás era por la ultima noche que habíamos pasado juntos, muchas veces había leido sobre la catarsis y pensado que era un concepto estúpido, ahora no más, solo fui capaz de seguir adelante en el momento en el que le confesé todos mis secretos y culpas a la única persona que me importaba que las supiera, ahora al menos tenia la conciencia limpia. Sin embargo nuestra relación seguía siendo seca y distante, el probablemente pensara que estaba enojada, cosa que era en parte cierta, pero no con él sino con las circunstancias, es increíble ver como las cosas son un día perfectas y al siguiente se vienen abajo, mi corazón apenas podía con los últimos meses que había vivido y ya no podía seguir con ello, por lo que opte por alejarme y dejarles intentar ser felices y también intentar serlo. Estar todo el tiempo hablando con la persona que amo pero con la que no puedo estar definitivamente no me ayudaría en lo más mínimo.

Por eso ahora que le veía entre la multitud de invitados de esta fiesta al menos podía mantener el aliento, tiempo y verlo constantemente en el trabajo me había facilitado las cosas, cuando piensas algo constantemente empiezas a creerlo, así que pensar en el como "Solo mi Jefe"... a quien engaño, necesitaría mucho tiempo mas de programación neurolinguistica para empezar a conseguir progresos. Se veía deslumbrante como siempre en su traje de gala mientras saboreaba la champaña que los meseros repartían, aparte la vista de sus labios porque solo me traían recuerdos de lo mucho que quemaban sobre mi piel o lo dulces que en realidad eran, y por supuesto que también traían las ya acostumbradas ganas de besarle. Fue uan suerte que no noto mi mirada por lo que me concentre en el señor que intentaba entablar una conversación conmigo, desde hace un tiempo tenia cierto problema para concentrarte en las cosas (conversaciones, trabajos, canto) pero mi psicóloga decía que eran secuelas de mi experiencia que desaparecerían poco a poco, por suerte era buena actriz y contaba con la capacidad de fingir no estar enterada de lo que me decían - Tiene razón, creo que me gustaría - respondí con condescendencia, el señor asintió satisfecho y me repitió que esta semana estaría en mi oficina para entregarme el guion del doraba, aparentemente acababa de aceptar un papel para un dorama o película, o al menos aceptar audicionar para el. Luego menciono que deberíamos decírselo a mi Jefe, ya que se encontraba en el lugar, por lo que supe que no podría librarme mas de la insistente presencia de Yunho. Suspire frustrada mientras le seguía esperando que al menos no estuviera por allí la vívora de Boa, que ostentaba el titulo del juego de palabras mas acertado de toda la historia.

Entre mas nos acercábamos mas parecía que se llenaba el lugar de electricidad, siempre había sido así y sospechaba que siempre lo seria, por la mirada que me dirigió Yunho cuando nos acercamos pude deducir que ya me había visto y que ademas estaba sorprendido por mi presencia en la fiesta, salude sin mucha emoción y con suerte pude notar a sus acompañante y su imprudente comentario hacia nosotros. Me encogi de hombros con la respuesta nada ingeniosa que dio y solo pude agregar con una sonrisa falsa - Demasiado bien, me temo - fue en ese momento que me quede atrapada en su mirada, el tiempo se detuvo y supe que también para el había pasado ¿Que imágenes daríamos a quienes nos vieran en ese momento? ¿Amantes torturados? ¿ Relación inconclusa? ¿ Tensión sexual absoluta? ¿Todas?

Si, vine sola - Baje la mirada incomoda - pero esperaba conocer a alguien interesante, últimamente he tenido un par de citas, pero ninguna como para repetirla - no se porque me vi en la estúpida necesidad de decir eso, pero quise arrastrarme fuera del lugar justo después. sin embargo el momento duro poco, porque antes de notarlo me estaba tomando de la cintura y mencionando lo hermosa que me veia en un susurro directo a mi odio que envió escalofríos por todo mi cuerpo. Extrañaba de alguna manera la sensación - Tu también - fruncí los labios descontenta - pero de todas maneras es algo que deberías decirle a tu esposa ¿o te dedicas a coquetear con cualquiera en cuanto te da la espalda? - bromee sin animo


Park Jiyeon

Espero que al cerrar mis ojos y luego abrirlos no haya sido más que un sueño.

 
avatar
Park Jiyeon
D-Amond
D-Amond

Mensajes : 384
Humor : Permanentemente desconcertada

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Mensaje por Jung YunHo el Sáb Jun 01, 2013 1:21 am

El enorme salón estaba dominado por los tonos grises y negros y al aire austero. La sutileza del ambiente se contrastaba con el brillo que Jiyeon emanaba con su sola presencia. Mi aspereza se había transformado en una mezcla de diversión e impotencia. Nunca había estado más guapa y nunca más prohibida. Jiyeon era una amenaza para todo lo que luchaba por conseguir. ¿Qué debía hacer, cuando mis débiles esfuerzos por mantenerme lejos de ella se veían disipados debido al inusual encuentro provocado sin querer por el productor y el cineasta? Supe la respuesta inmediatamente: tenía que huir. Pero no lo hice. Ni siquiera lo pensé ni por un segundo. Todo lo contrario, me hallé desvelando con la mirada lo que mis labios no podían decir. Tenía claro que, mientras nuestros senderos se cruzasen, nunca me encontraría libre de ella, continuaría haciendo estragos en mis emociones, mis sentimientos, mi vida, hasta robarme la tranquilidad de espíritu y de mi alma.

Debía controlarme. Pero no sabía cómo, si por mucho que añorase fijar mi vista en cualquier otro punto interesante del salón, mis ojos impávidos se entornaban en los suyos. Una sola mirada a sus inescrutables ojos oscuros bastaba para que me debatiese nuevamente en los peligrosos mares de un anhelo imposible. Una mirada a sus labios bastaba para sentirme tentado en caer, una y mil veces, en el sortilegio de emociones que despertaban sus besos intensos haciendo crispar todo a nuestro alrededor. Ella, en todo su esplendor, era una amenaza para mí. Le habíamos puesto un punto final a lo que hubo entre los dos, y constantemente me llegaba a preguntar si alguna vez conseguiría borrarla de mi vida, cuando, al estar tan cerca de ella siempre había sido para mí tan peligroso como la dinamita. Aun ahora, que las cosas estaban claras entre los dos, aun ahora que debíamos ser más conciertes que lo nuestro no podía ser, en lo único que pensaba era quererla a mi lado.

Arqueé las cejas en un gesto de ligero desdén ante la respuesta rústica que me dio. Relamí mis labios mientras miraba el reloj y me esforzaba por dominar la molestia que me causó. Quise callarla. Sentí que la tierra temblaba bajo mis pies. No quería escuchar más de sus aventuras. Meses atrás cuando nuestra relación llegó a su fin, me había hecho creer que se iría a probar suerte con los hombres, y aun tras regresar de la fatídica experiencia que debió ser su secuestro, había continuado sosteniendo que hubo otros hombres en su vida después de mí. Al final todo aquello resultó ser una mentira. ¡Una vil mentira que hizo que en más de una ocasión hubiese deseado realmente pelearme incluso con un tigre! Me negaba a creerle. Era egoísta de mi parte, lo sabía, pero la noción de posesividad en ella no se iba de mí. Ella sabía cuánto me molestaba y se aprovechaba de ello… Sin embargo, ella no dejaba de lado su carácter perspicaz y cínico.

¡Hay que ver lo mentirosa que puedes llegar a ser! -— Repliqué irónicamente. Me pasé una mano por el pelo en un gesto de impaciencia. Había intentado dejar a un lado la rabia, tomándome el atrevimiento de acercármele por detrás y susurrarle al oído cuán hermosa se veía. Jiyeon me frustraba, verla tan sumamente atractiva y sensual, ponía en ridículo todos mis esfuerzos por olvidarla. Quizá hubiese una vida después de Park Jiyeon, después de todo. ¿A quién quería engañar? No sería nada fácil, lo veía imposible. — En caso que sea cierto, no había necesidad de echarme en cara tus intentos por sacarme de tu mente y menos de esa forma.- —Protesté, hablando entre dientes. Sonreí con suave complacencia ante su nada cómico comentario. — Puede que tengas razón. Pero mi esposa no está aquí, como lo puedes notar.- — Le expliqué distraídamente haciendo un ademán con la mano para que mirase hacia nuestro alrededor si le placía comprobar la veracidad de mis palabras. — ¿Estoy coqueteando? No lo estoy haciendo en absoluto. Sólo digo lo que pienso. Y no solo eso. Estoy seguro de que la mayoría de hombres aquí presentes no dejan de admirar tu esbelta y esculpida figura.- —Musité bajo dedicándole una mirada expresiva. No había mentira en mis palabras. Bastaba ser sólo un poco detallista para darse cuenta de las miradas lascivas que le dedicaban por doquier. — Dime, eso… ¿alimenta tu ego? -

Para cuando quise terminar de recorrer el salón con la mirada, otro hombre, un actor algo mayor, se había acercado a nosotros. —Buenas noches. Espero que estén teniendo una velada agradable. — Saludó con una cortés reverencia e hice lo propio. Pero rápidamente vislumbré sus intenciones, al aquel hombre sin reparos tomar la mano de Jiyeon. —Me gustaría bailar con la señorita. ¿Me concede ésta pieza? — Le escuché decir. Me quedé pasmado un instante, sintiendo que la sangre se había acelerado en mis venas. — Ella se encuentra ocupada hablando conmigo-— Intervine con extraña voz suave. —Oh, solo será una canción—. Sin ningún cuidado aparté la mano de aquel hombre de la de Jiyeon y me aseguré de apretársela siendo lo suficientemente claro. — He dicho que la señorita está conmigo-—Demandé dedicándole una mirada afilada. No podía imaginarlo bailando con ella, por cómo la miraba era obvio que se sentía atraído hacia ella. Era hombre también, sabía cómo eran las cosas, ¡Por favor! Ya podía divisar la manera en que sus estúpidas manos apetecían recorrer la cintura y las caderas de Jiyeon. Cuando el hombre se alejó, entonces, volví a mirarla, serio y furioso.
avatar
Jung YunHo
DBSK
DBSK

Mensajes : 522
Humor : Hot N Cold (?)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Mensaje por Park Jiyeon el Dom Ago 18, 2013 1:29 pm

No podía siquiera describir la manera en la cual la presencia de Yunho me afectaba y desconcertaba, de alguna manera siempre se las arreglaba para estar alrededor y derribar mis tristes intentos de superarle ¿Como podría alguna vez hacerlo? ¿Como podría verle a la cara e ignorar el enigmático brillo de su mirada, la curva varonil de su barbilla, que tantas veces se había deslizado por mi clavícula cuando se dedicaba a besarme de manera prohibida en su oficina? Y ahí caía de nuevo, en esa espiral de decadencia que siempre terminaba en él, él, él. Estaba empezando a perder la cabeza. Tenía en mi mente seguir adelante, estaba decidida a hacerlo, pero por desgracia mi corazón tenia otros planes todo el tiempo.

Solo había faltado un instante, un pequeño roce de sus manos en mi cintura para que ardiera en carne viva, él sabia como desarmarme, demonios si lo sabia. Y mientras yo luchaba por rearmar la pequeña farsa que era mi determinación el lucia indiferente, indiferente como si la mirada de hace unos solos instantes solo hubiese sido una trampa para hacerme caer en sus redes. La manera que encontraba para vengarse un poco de mi cada vez. Y luego estaba esa extraña molestia que denotaba siempre que había otro hombre en la ecuación conmigo, como si yo no tuviera derecho de seguir adelante, como si fuera de su propiedad - Mentirosa, No Jung, esta vez hablo muy en serio, pero tienes razón, no debería ni mencionarlo, ¿Sabes por que? porque tú sabes, sin necesidad de que lo diga que son intentos vanos y ridículos - Lo mencione con la mayor frialdad posible, no quería mentirle, pero tampoco quería demostrarle lo  vulnerable que me ponía.

 - Y respecto a lo de BoA, que no este aquí no te da la libertad moral para repartir halagos a cualquiera - Su comentario me enardecía, en parte por la posibilidad de que no estuviese realmente coqueteando, y en parte por la idea de que hiciera comentarios de ese tipo a cualquier mujer que se le atravesara. en especial cuando no eran del todo sincero, cualquier perdona con dos dedos de frente podría decir que no había recuperado mi esplendor, en parte porque aun no había recuperado todo el peso que había perdido y en parte porque cargaba con unas ojeras, producto de mis noches de insomnio, que no se ocultaban del todo ni siquiera con kilos de maquillaje. - No, no lo hace - Respondí cripticamente, casi ofendida.

Y de nuevo estaba ahí, su típica actitud posesiva, ¿Que era eso? ¿Alguna especie de Boicot para mi felicidad? - ¿Quieres dejar de hacer eso?  - sisee furiosa - En primer lugar, da una terrible imagen para la compañía que su presidente sea semejante... descortés y en segundo lugar, NO TE PERTENEZCO - subraye las ultimas palabras - y escúchame Jung Yunho, quiero que tengas esto muy en claro, hubo mucho entre nosotros, pero eso acabo, termino. Tu seguiste adelante, permiteme al menos hacerlo también, ¿Es que no entiendes que yo... - me vi interrumpida por el sonido de mi celular, lo saque, agradecida de que por una vez el mundo detuviera uno de mis ataques, y al mirar el nombre que brillaba en la pantalla, estaba incluso contenta, una leve sonrisa ilumino mi cara mientras contestaba - ¿Hola?...Si... Claro que sé con quien hablo - Reí con suavidad - ... Dame un momento... - baje el teléfono de mi oído y tape la bocina - Me parece que esta conversación termino, permiso - Me retire con frialdad volviendo a atender el teléfono - Si, de hecho, no estoy haciendo mucho - Respondí a mi interlocutor


Mientras hablaba me sentía terriblemente mortificada, no tendría que ponerme así solo por hablar con Yunho, nuestros problemas tendrían que haber terminado, tenia que seguir adelante, tenia que superar esa ridícula amargura que me empeñaba en cargar, sabia que no era sano reabrir viejas heridas de ese tipo, por un instante pensé en disculparme pero inmediatamente descarté la idea, mi reclamo no se trataba del pasado, se trababa del presente y mi absoluta negación a ser controlada de nuevo, de ser sometida, de ser encerrada, fuera real o metafóricamente  probablemente nadie entendería nunca el profundo "trauma" que cargaría por siempre con eso, pero vivía conmigo, incluso si jamás lo mencionara. 


Park Jiyeon

Espero que al cerrar mis ojos y luego abrirlos no haya sido más que un sueño.

 
avatar
Park Jiyeon
D-Amond
D-Amond

Mensajes : 384
Humor : Permanentemente desconcertada

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Love is a sickness. Can I get a witness? (Priv/Jiyeon)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.